male medical doctor in green protective uniform, hat and gun

El médico ¿víctima de la violencia de los pacientes? Araceli Teixidó

El médico ¿víctima de la violencia de los pacientes?[1]

 

La violencia contra los médicos es un fenómeno que preocupa de manera no proporcional a su número, pero si en relación a la gravedad de algunas de las agresiones[2].

Llamó mi atención cuando en el hospital en que trabajo se tomaron las primeras medidas: puertas con código, cámaras, agentes de seguridad. No es un caso aislado, a nivel de todo el estado, se desea mejorar la seguridad de los médicos también con la ayuda de la ley[3].

Los departamentos de riesgos laborales son los que se encargan del tratamiento y prevención de la violencia contra los asistenciales.

El Colegio de Médicos de Barcelona ha creado un servicio de atención psicológica a las víctimas de la violencia de los pacientes.

Estas soluciones dibujan un nuevo escenario como marco de la relación. Ha quedado establecida una  barrera divisoria entre pacientes y profesionales sanitarios. De un lado, los posibles agresores, del otro, las víctimas.

¿Cómo se ha producido el pasaje del médico como sacerdote que oficiaba sacrificios en la antigüedad a la víctima en que se ha convertido hoy?

La entrada de la ciencia y de los principios de la bioética en medicina, supuso la exclusión del paternalismo en la práctica asistencial. Hasta aquel momento, el médico era solidario de  valores sacerdotales vinculados a la función paterna.

El recurso a la antropología[4],[5],[6] y la lectura de Lacan[7]  nos permiten discernir que si por un lado, el sacerdote no tenía conocimientos que le permitiesen formalizar aquello que sabía hacer, por otro, debido a su modo de ocuparse del sufrimiento, le daba tratamiento y dignidad. El sacrificio era la operación privilegiada de reconocimiento y tratamiento del real que afectaba a los sujetos. El sacrificio implicaba el tratamiento del goce a través de una cesión.

Contrariamente, hoy, los médicos poseen conocimientos científicos pero no consideran que deban ocuparse de tratar el sufrimiento de sus pacientes. La derivación a un especialista es la solución. Y el goce de los pacientes no se mide en relación a las dificultades si no que se lee en clave de voluntad consciente a la que se responde especularmente. La cesión no está en el horizonte del tratamiento actual.

Diría que esta inversión en el tratamiento del saber y del goce explica el cambio de posición del médico y también puede dar cuenta del retorno en lo real del goce elidido. La agresión podría ser una consecuencia lógica de la necesidad de que, en alguna parte del circuito, algo se ceda.

Una mala solución que los planteamientos actuales no hacen más que reforzar[8].

La palabra se ha desgajado de la medicina como si fuese un órgano más, independiente del médico o del observador. De este modo, la medicina científico-capitalista se autoriza a desconocerla. Sin embargo, la transferencia insiste en no desaparecer y vuelve con fuerza: con una violencia que retorna a la medida de su desconocimiento.

No se trata de recuperar al sacerdote, ni al padre, pero conocer lo que operaba entonces, puede contribuir a despejar los problemas actuales y orientar las soluciones.

Entre las soluciones, la conversación analítica puede ser vía de salida del impase actual porque permite el cambio de registro del saber universal a un saber que permite el acceso a lo singular acogiendo el real en juego. La palabra bajo transferencia promueve una cesión de goce. Además, esta conversación incluye el acto analítico que tiene que ver con un uso de la palabra que conoce su potencia pero también sus límites y que compromete al profesional en las dificultades que surgen en la relación con el paciente.

[1] Este trabajo hace parte de una investigación más amplia acerca de los límites del principio de autonomía y los problemas actuales de la relación médico/paciente. Se trata de un trabajo de doctorado en curso en la facultad de filosofía de la Universidad Autónoma de Barcelona

[2] Hobbs, R.; M Keane, U “Aggression against doctors: a review” Journal of The Royal Society of Medicine Volume 89 February 1996 Pp. 69-72

[3] http://noticias.lainformacion.com/salud/medicamentos/los-profesionales-sanitarios-seran-considerados-autoridad-publica-para-evitar-agresiones_gHR0AZ77hXdMTu1UZxXjc1/  consultado por última vez 12/08/2014

[4] Mauss, M. i Hubert,H. Assaig sobre la naturalesa i la funció del sacrifici. Icaria, Breus Clàssics d’Antropologia. Barcelona, 1995

[5] Callois, R, El hombre y lo sagrado Fondo de Cultura Económica. México D.F., 2004

[6] Girard, R. La violencia y lo sagrado. Barcelona: Anagrama, 1995

[7] Lacan, J. “Introducción a los Nombres del Padre” a De los nombres del Padre. Paidós. Buenos Aires, 2005

[8] Los estudios más actuales en este sentido versan sobre la disposición de los materiales del médico sobre la mesa puesto que se observa que las grapadoras son útiles al servicio de la agresión del paciente y se intenta evitar este uso http://www.elperiodico.com/es/noticias/gente-y-tv/medicos-madrilenas-aprenden-defenderse-agresiones-consulta-4196093 consultado el 22/06/2015

Translations : Espagnol, Anglais, Italien, Néerlandais